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Si hiciéramos una comparativa entre la influencia digital y la influencia física seguramente saldría perdiendo la segunda por una sencilla razón: la visibilidad. Y es que, si muchas veces hemos comparado el marketing de influencers con el archiconocido, manido y ya un poco antiguo boca a boca, es obvio que las diferencias al respecto son numerosas y bastante sustanciales. En ambos casos se desarrolla la recomendación, sin embargo, el modo de llevarlo a cabo es muy diferente y los actores participan de otra manera en el proceso.

Con los influencers como emisores y el usuario “de a pie” como receptor múltiple la fórmula ha cambiado por completo manteniendo uno de sus factores clave: la confianza. ¿Por qué sigue habiendo tanta fiabilidad en la influencia digital como la había en la física? Porque si en el boca a boca eran familiares, amigos y conocidos los que daban el consejo de consumir una marca o un producto, en este caso quienes hacen la recomendación son personas normales con inquietudes, vivencias y problemas similares a los de sus seguidores, y lo mismo ocurre con respecto a los gustos.

Publicidad con influencers

 

¿Qué significa esto? Que la identificación es máxima y el poder de influencia también, solo que en la era digital el público es mucho más amplio. Con la llegada del marketing de influencers se cumple, además, otro de los factores clave en la publicidad contemporánea como es la segmentación, que tiene lugar precisamente en base a las ya mencionadas conexiones referidas a los gustos, marcadas por el youtuber en cuestión.

La publicidad con influencers no es otra cosa que la evolución suprema y el máximo exponente del comentado boca a boca, pues al fin y al cabo no deja de ser otro modo de aconsejar el consumo de una u otra marca. Esta práctica se basa, de un modo resumido, en la relación entre una empresa que busca un público al que conquistar y un líder de opinión que tiene la posibilidad de llegar precisamente a ese target. A partir de ahí se establece un contrato en el que la marca hace un pago al influencer en cuestión a cambio de que hable de ella a sus seguidores; cuando ocurre esto, las ganancias para la empresa se dan más tarde o más temprano.

Youtubers

 

Si además de adentrarnos en esta comparativa entre la influencia digital y la influencia física profundizamos en los Youtubers, protagonistas indiscutibles de la era digital, extraemos unos resultados todavía más concluyentes. ¿Qué aportan estos usuarios al marketing de influencers? ¿Por qué aportan más a las marcas que cualquier otra recomendación, e incluso que otros líderes de opinión a través de los medios tradicionales? Volvemos atrás para explicarlo: confianza y segmentación.

Cuando alguien que navega por Youtube se encuentra con uno de los influencers de cierto peso en la plataforma, ve un par de vídeos suyos, se siente interesado en sus contenidos y comienza a seguirlo, establece una conexión y una identificación al mismo tiempo que entra en un sector del público que se antoja imprescindible para las marcas. A pesar de que este proceso relatado conlleva muchas más complicaciones y es mucho más lento, es una fiel descripción de lo que ocurre en el marketing de influencers actualmente.

Es más sencillo confiar en un youtuber que en un actor, modelo o deportista que sale en televisión -por muy famoso que sea- por una sencilla razón: mientras ese individuo está actuando, el youtuber habla de algo real, porque lo más habitual es que únicamente recomiende productos que son de su agrado o con los que se identifica, ya que ahí es donde reside la magia de la publicidad con influencers.

Saca partido a la influencia digital con Fheel

 

Como ya ha quedado claro el poder de la influencia digital, desde Fheel nos hemos subido al carro y dejamos hueco para marcas como la tuya que buscan la mejor manera de llegar a su target. A nuestro algoritmo le basta con que le marques las características fundamentales de ese sector del público, como la edad, el sexo o los intereses, para poder mostrarte los youtubers que más y mejor se pueden adaptar a cada una de tus campañas. A partir de ahí solamente te queda escoger a tu líder de opinión particular, proponerle una línea de trabajo a seguir y esperar a ver cómo las conversiones llaman a la puerta de tu negocio.