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Ante la imparable expansión del marketing de prescripción, es lógico que la inmensa mayoría de empresas interesadas en este fenómeno y lo que podría aportarles, se hagan la pregunta del millón, ¿Qué es un influencer? Se trata del protagonista indiscutible de este tipo de estrategias y es el encargado de recomendar un producto a sus miles o millones de seguidores, sobre los que ofrece una influencia aceptada, lo que viene siendo la gallina de los huevos de oro para muchas marcas.

Pero, ¿En qué consiste exactamente esta figura? ¿Por qué tiene tanta aceptación entre tantos seguidores? Y, lo más importante ¿Cuál es exactamente su aportación al marketing? Pues bien, vayamos por partes; en primer lugar, este fenómeno se basa en la conexión y la confianza en un usuario concreto de redes sociales y demás plataformas de Internet, su cortijo, donde pulula prácticamente a su antojo y con hordas de seguidores detrás con los que crea profundas conexiones gracias, entre otras cosas, a la infinita posibilidad de interacción en estos escenarios.

Pero no todo el mundo llega a ocupar esta posición, no resulta fácil llegar a este punto en el que tu influencia tiene un radio de acción de niveles que hace unos años eran impensables. Quizás podríamos hablar de carisma, de estrellas que han llegado a serlo por cuenta propia en las redes o en Youtube y llegan aquí por su constante presencia en estos lugares virtuales, por su creación y publicación de contenidos que interesan y por hacerlo de un modo especial, conectando con una gran parte de los usuarios que, gracias, como decíamos, a la interacción, acaban cayendo en sus redes.

Pero no es oro todo lo que reluce; por una parte, los influencers tienen que trabajar duro, no solo para llegar a serlo, sino también -e incluso más todavía- una vez que han alcanzado el éxito. Un estudio de los contenidos que interesan mayoritariamente a su público, las ideas acerca de los nuevos contenidos y la creación de los mismos se convierten en rutina diaria para estos usuarios aventajados de las redes.

Por otra parte, también tienen que lidiar con otro fenómeno ya conocido: los denominados haters, quienes andan siempre al acecho para atacar al influencer en cuestión, en muchas ocasiones por amor al arte. Ser influencer se ha convertido en un empleo, en muchos casos muy bien remunerado y, lo que es más importante: quien se dedica a ello lo hace porque le gusta; sin embargo, nadie dijo que fuera sencillo.

¿Por qué Necesitas un Influencer?

 

Si trabajas en una empresa o una marca en busca de nuevas estrategias publicitarias y estás leyendo esto, quizás necesites un influencer, pero ¿por qué? Probablemente porque necesitas nuevos métodos y porque se trata de una evolución casi irremediable en las campañas, pero expliquémoslo mejor. ¿Qué te ofrece un influencer? En primer lugar, visibilidad, ¡Pero eso también me lo ofrecen otros medios! En segundo lugar: credibilidad; sí, más que ningún otro medio.

Cuando hablamos del marketing de influencers, nos estamos refiriendo a una evolución, a la versión 2.0 -y nunca mejor dicho- del marketing de recomendación. No se trata de otra cosa que de la prescripción de una marca o producto, como se ha hecho toda la vida entre familiares, amigos y conocidos, pero con un altavoz mucho mayor, y con la misma confianza en el emisor del mensaje. Su nombre lo indica todo, se llama influencer porque es una persona influyente, y si alguien que ejerce cierta influencia sobre un público muy amplio recomienda tu producto, ¿qué ocurre? Exacto, que una gran parte de los receptores lo consumen en masa.

La credibilidad de los influencers está por encima de la de otros medios por un motivo claro: no se trata de un actor recomendando algo porque le pagan. Se trata de una persona común recomendando algo porque le gusta y se identifica con ello -aunque además se lucre haciéndolo-; un influencer nunca aceptará -o no debería- recomendar un producto o una marca con el que no se sienta cómodo, porque esto se nota y saldría perdiendo. Dicho esto, si la prescripción se realiza dentro de la rutina habitual y enlaza perfectamente con el contenido general del usuario, ¿qué puede fallar? La confianza en sus palabras es casi ciega.

Los Influencers y las Emociones

 

Pero esta confianza y credibilidad de las que hablamos, se certifican con otro de los fundamentos de este tipo de marketing: las emociones; de ahí que también se conozca como publicidad emocional. En la era de la globalización, una época en la que se hace prácticamente imposible no recibir mensajes comerciales y publicitarios allá por donde vas, los consumidores nos hemos impermeabilizado ante todos los métodos de antaño y nos hemos vuelto más exigentes que nunca; no se nos convence de cualquier forma.

La vuelta de tuerca necesaria la han llevado a cabo numerosas empresas recurriendo a las emociones para publicitar sus productos, pero se han vuelto a encontrar con otro problema que mencionábamos anteriormente: el público es consciente de que son historias fingidas, por muchas emociones que las aderecen. Y aquí es donde reside el triunfo de los influencers: transmiten emociones creíbles, tanto como que son reales, y sus seguidores se sienten identificados con ellos al vivir experiencias similares, lo que eleva al máximo el nivel de conexión y, por tanto, de aceptación de la influencia.

Tu influencer se encuentra en Fheel. Y lo sabes

 

Ahora que ya sabes lo que podrías conseguir gracias al marketing de influencers, y que te has dado cuenta de que necesitas uno sí o sí, te contamos cómo puedes conseguir al mejor para tu campaña. En Fheel tenemos la fórmula para encontrar a los youtubers más indicados para cada marca -que no siempre son los que más seguidores tienen-, y lo hacemos mediante un algoritmo que compara el target definido por la empresa, con el de todos nuestros influencers para asegurar las conversiones por parte de un receptor interesado en ese mensaje, ¿todavía te quedan dudas?

 

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